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Soka Gakkai >> Soka Gakkai Internacional >> Los 3 presidentes de la Soka Gakkai

Los 3 presidentes de la Soka Gakkai.

Desde su fundación en 1930, los miembros de la Soka Gakkai se han inspirado en el legado espiritual de los tres sucesivos presidentes fundadores.

Tsunesaburo Makiguchi

Makiguchi

Tsunesaburo Makiguchi nació el 6 de junio de 1871, en Niigata, Japón. Como educador, se dio a conocer por su calidez y consideración. La preocupación central de Makiguchi fue reformar el sistema educativo de la época, que desalentaba el pensamiento independiente y reprimía la creatividad de los estudiantes. Creía que la educación, en lugar de servir a los intereses del Estado, debía centrarse en la felicidad de los estudiantes. Sus ideas sobre la educación, y su teoría sobre la creación de valor, fueron expuestas en 1930 en su libro Soka Kyoikugaku Taikei (Teoría Pedagógica de la Creación de Valor) donde refutaba la lógica del gobierno militarista, que buscaba usar la educación para formar sirvientes obedientes e incondicionales del estado. La tragedia golpeó la vida de Makiguchi cuando tres de sus cuatro hermanos fallecieron. Sintiendo una profunda necesidad de explorar el significado de la vida y la muerte, estudió algunos textos budistas. En 1928, a la edad de 57 años, Makiguchi encontró en el budismo de Nichiren Daishonin, una filosofía que concordaba con su propia forma de pensar. Dos años después, el 18 de Noviembre de 1930, él y su colega Josei Toda, fundaron la Soka Kyoiku Gakkai (Sociedad Educativa para la Creación de Valor). En sus orígenes, estaba formada por un grupo reducido de educadores que se dedicaban a la enseñanza, pero paulatinamente la organización fue enfocándose hacia la práctica y el estudio del budismo. Makiguchi estaba convencido de que esta filosofía centrada en la transformación de la sociedad por medio del cambio interior individual, era el medio para lograr la reforma social fundamental que él y sus colegas habían intentado a través de sus esfuerzos educativos. En 1937, Makiguchi se convirtió en el primer presidente de la Soka Kyoiku Gakkai. Viajó a lo largo del Japón apoyando a los miembros en la profundización de la fe en las enseñazas de Nichiren Daishonin e impartiendo sesiones de estudio. De esta forma comenzó la tradición de mantener reuniones de diálogo, grupos reducidos donde la gente intercambiaba puntos de vista y compartía experiencias de su practica budista. En 1942, 30.000 personas formaban parte de la organización. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno militarista impuso el Shinto como religión del Estado. Fue tanta la presión que incluso los sacerdotes, que habían sido responsables de proteger la pureza de las enseñanzas de Nichiren Daishonin, rogaron a Makiguchi que aceptase el talismán Shinto. Makiguchi se opuso. En Julio de 1943, Makiguchi y Toda, junto con otros líderes de la Soka Kyoiku Gakkai, fueron detenidos como "delincuentes ideológicos". Los demás se retractaron y fueron liberados, solo Makiguchi y Toda se mantuvieron firmes. El 18 de noviembre de 1944, Makiguchi murió de desnutrición en la prisión. Cuando Toda supo, dos meses más tarde, que su maestro había fallecido, juró transmitir al mundo el mensaje de Makiguchi.

Josei Toda

Toda

Nació el 11 de febrero de 1900, en Hokkaido, Japón. En 1920, Toda encontró a Makiguchi, que en aquel momento era director en la escuela primaria de Tokio, y supo que había encontrado su mentor. Durante los dos años que pasó en prisión junto a Makiguchi, dedicó muchas horas al estudio del budismo y a invocar Nam-myoho-rengue-kyo. Consiguió comprender la esencia de la enseñanza de Nichiren Daishonin y se determinó a compartirla con cuanta gente fuera posible. Cuando fue puesto en libertad, el 3 de julio de 1945, apenas pesaba 50 kilos. Una vez que hubo reunido a su familia, determinó restablecer la Soka Kyoiku Gakkai, algo que parecía imposible. En agosto de 1947, un joven llamado Daisaku Ikeda participó en una reunión budista guiada por Josei Toda. Preguntó acerca del patriotismo, de la guerra y sobre la manera correcta de vivir. Sus preguntas fueron contestadas satisfactoriamente. Daisaku Ikeda comenzó la práctica del budismo, dedicando su tiempo al estudio y a acompañar a Toda. El 3 de mayo de 1951, Josei Toda se convierte en el segundo presidente de la renombrada Soka Gakkai (Sociedad para la Creación de Valor). Aunque era muy estricto en materia de fe, Toda conducía las reuniones de manera informal y parecía conocer de forma instintiva los problemas de la gente. En 1955, gracias a los esfuerzos de compartir las enseñanzas del Daishonin, 100.000 familias se unieron a la Soka Gakkai. Entonces Toda volvió a determinar que antes de su muerte 750.000 familias deberían disfrutar de los beneficios de la práctica del budismo de Nichiren Daishonin. El 16 de marzo de 1958 se llevó a cabo el Festival de Jóvenes de Soka Gakkai. Toda, que por aquel entonces se encontraba seriamente enfermo, hizo una declaración en contra del uso de las armas nucleares, inspirando a renovar la determinación de todos los presentes a conseguir una sociedad verdaderamente pacifista. Murió al año siguiente. Su sucesor, Daisaku Ikeda, se convirtió en tercer presidente el 3 de mayo de 1960.

Daisaku Ikeda

Ikeda

Hijo menor de una humilde familia, nació el 2 de enero de 1928, en Tokio, Japón. Su vida fue forjada por recuerdos indelebles del tormento de la guerra, en la que murió su hermano mayor. Estas experiencias, la angustia que sufriera la sociedad japonesa de la posguerra y su práctica de la filosofía budista encaminaron su vida en pos de los esfuerzos por arrancar de raíz las causas de los conflictos entre los seres humanos y del sufrimiento individual. Su encuentro con Josei Toda marcó un punto crucial en su vida. Ikeda trabajó al lado de su mentor por más de una década para formar y desarrollar el movimiento de la Soka Gakkai para la paz, la cultura y la educación. El desarrollo de este movimiento queda relatado en sus novelas La Revolución Humana y La Nueva Revolución Humana. El 26 de enero de 1975, en la isla de Guam, fundó la SGI (Soka Gakkai Internacional), movimiento dedicado a la paz, la cultura y la educación. Desde 1983, cada año, redacta una Propuesta de Paz que envía a la Organización de las Naciones Unidas. Ha publicado obras literarias, ensayos, poesía y muchos diálogos con intelectuales y personalidades de diferentes áreas: Escoge la vida, con Arnold Toynbee, Antes de que sea demasiado tarde, con Aurelio Peccei y Los valores humanos en un mundo cambiante, con Bryan Wilson, entre otras. Otro de sus títulos son El Buda viviente, El Budismo primer milenio y El Budismo chino. Su novela "La Nueva Revolución humana" comienza en 1960, cuando asumió como presidente de Soka Gakkai. En su primer párrafo nos dice: "Nada es más precioso que la paz. Nada produce mayor felicidad. La paz es el punto de partida básico para el progreso de la humanidad."

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